Durante las siguientes semanas vamos a trabajar varias historias de santos y de las primeras comunidades cristianas. Vamos a investigar cuál es su misión y su jerarquía (organización). Todos son igual de importantes y cada uno cumple con su misión.
Esta semana hablaremos de Pablo como ejemplo de conversión. Y de María, como ejemplo de madre.
VEAMOS ESTA HISTORIA CONTADA POR EL SUPERLIBRO...
Y PARA LOS MÁS PEQUEÑOS...
RETO PARA INFANTIL:
Con dos pliegos de papel de cocina, copia el dibujo de abajo en ambos pliegos, colores con rotulador uno de ellos, colócalo debajo e introdúcelo lentamente en el agua. Verás como se produce el cambio!!
La historia de Pablo nos enseña que hay sucesos en la vida que nos hacen cambiar la forma de interpretar lo que nos rodea y que producen un cambio en la forma de hacer las cosas...
a continuación os dejo un enlace para visionar la película "SOUL SURFER",
SU PROTAGONISTA TAMBIÉN SUFRE UN CAMBIO RADICAL EN SU VIDA...
Después os dejo unas fichas para trabajar, no es necesario imprimirlas. Se responden en un folio sin copiar enunciados y me las enviáis con una foto.
Tras la muerte de Jesús, los discípulos se escondieron en una casa hasta ver como se desarrollaban los acontecimientos. Estaban asustados, temían que tras su maestro ellos fueran los siguientes. Así que no se atrevían a salir, María era la encargada de transmitirles nuevas noticias y de facilitarles alimento. Con la resurrección de Jesús habían reafirmado su fe, pero aún así no salían de aquella casa por lo que pudiera pasar. Así estuvieron unos 50 días.
¿OS SUENA A ALGO?
¿Cómo creéis que se sentían?
¿Qué harían para pasar el rato?
En aquellos días, Jesús se apareció a sus amigos en varias ocasiones para animarlos y mostrarles que seguía a su lado...
UN ENCUENTRO EN EL CAMINO
Dos de sus discípulos iban a una pequeña aldea de las cercanías. Mientras caminaban, hablaban de lo que le había pasado a Jesús. Jesús se acercó a ellos y comenzó a caminar con ellos, pero ellos no lo reconocieron. Cuando llegaron a la ciudad donde los dos hombres tenían pensado quedarse, estaba casi anocheciendo. Los dos hombres invitaron a Jesús a quedarse con ellos, y él lo hizo. Cuando estaban listos para comer la cena, Jesús tomó un pan, dio gracias a Dios, y lo partió. De repente, se les abrieron los ojos y reconocieron que era Jesús.
A veces lo más importante está ocurriendo a nuestro lado y no nos damos cuenta porque estamos más pendientes de otras cosas. Es muy importante valorar aquello que nos ocurre en el día a día y disfrutarlo. En estos días estamos pasando mucho tiempo en casa con nuestra familia y seres cercanos, debemos aprovechar este tiempo para mejorar nuestras relaciones, hablar, jugar, resolver conflictos, en definitiva aprender a vivir en comunidad.
A partir del día de Pentecostés, la vida de los discípulos de Jesús se transforma.
Han perdido el miedo y sienten una fuerza interior que les impulsa a vivir una nueva vida.
Ahora son un grupo que viven unidos, lo tienen todo en común, compartiendo con los demás lo que poseen.
Eran reconocidos por el amor que se tenían unos a otros.
La primera comunidad nace en Jerusalén, pero no comenzaron a ser llamados cristianos hasta que se formó la comunidad de Antioquía, ya que como predican su fe en Jesús como Maestro, Salvador y Cristo (Ungido), con este término hacen referencia a que eran seguidores del Cristo.
En su forma de vivir destacaban también porque rezaban juntos en el templo y en sus casas, haciendo la fracción del pan como les enseñó Jesús, al celebrar el sacramento de la Eucaristía.
Cada una de estas casa en donde tenían lugar estas reuniones, denominadas asambleas, eran llamadas "Iglesias".
En el fondo todo el mundo quiere ser o formar parte de un grupo social, por eso Facebook o Instagram tienen tanto éxito. Jesús fue el primer influencer, a nivel mundial, de la historia, creó un movimiento (o red social) al que la mayoría del mundo quiso agregarse a través de la Iglesia. La forma en que los miembros (seguidores) solicitaban entrar a formar parte de esa red, era el bautismo.
Los amigos de Jesús eran 12, llamados apóstoles. Ellos eran los encargados de continuar la misión de Jesús. vuestra misión es resolver estas actividades sobre sus nombres y lo que hacían.
INFO RECOGIDA DE https://www.significados.com/pascua/
La Pascua celebra la resurrección de Jesucristo al tercer día después de haber sido crucificado, según se relata en el Nuevo Testamento de la Biblia. Es la celebración más importante de la Iglesia cristiana.
La Pascua es también conocida como Día de Pascua, Domingo de Pascua, Domingo de Resurrección, Domingo de Gloria o Domingo Santo. Con
la Pascua finaliza la Semana Santa, días en los que se conmemora la
crucifixión y muerte de Jesús el Viernes Santo y se celebra su
resurrección y aparición ante sus discípulos el Domingo de Pascua. Con la Pascua inicia un periodo conocido como Tiempo Pascual, que dura cincuenta días, y que finaliza el Domingo de Pentecostés.
Según las Sagradas Escrituras, con la Pascua Dios da a los cristianos la esperanza por la resurrección y por una nueva forma de vida, representada en el regreso de Cristo de entre los muertos.
La
Pascua es una fiesta móvil, cuyo día varía cada año. Esto se debe a que
la fecha no es fijada siguiendo el calendario civil, sino por el año
litúrgico, que se rige por los ciclos lunares.
Así, la Pascua se
ubica siempre después de la primera luna llena luego del inicio de la
primavera en el hemisferio norte, y del otoño, en el sur. En este sentido, la Pascua puede celebrarse entre los días 22 de marzo y 25 de abril.
Y el día en que esta cae es importante para calcular también las fechas
de otras fiestas religiosas, como el Pentecostés y la Ascensión.
Origen de la Pascua
El
origen de la celebración de la Pascua se encuentra en el Antiguo
Testamento de la Biblia, en el libro del Éxodo. Allí se narra la marcha
del pueblo de Israel del cautiverio en Egipto hacia la tierra prometida,
y se explica cómo debe ser llevada la celebración pascual para el
pueblo hebreo.
Los cristianos, sin embargo, separaron la
celebración de la Pascua judía y cristiana en el Primer Concilio de
Nicea (año 325 d. de C.), y definieron así los elementos propios de la
celebración cristiana, que festeja la resurrección de Jesucristo.
Símbolos de Pascua
Conejo de Pascua
El conejo de Pascua
es símbolo de la fertilidad, pues, al final del invierno y principios
de la primavera, en el hemisferio norte, era cuando comenzaban a
aparecer los animales con sus crías, recordando el renacer de la tierra.
Huevo de Pascua
El huevo de Pascua
representa el inicio de la vida. Por esto, en varios países se regalan
huevos de chocolate a los amigos y la familia para desearles una buena
Pascua.
Cirio pascual
Es un cirio grande y decorado con
una cruz en el centro que se usa durante la Vigilia Pascual. Su luz
simboliza la resurrección de Cristo.
Flores
Las flores
representan la vida y la alegría por la resurrección de Jesús y la nueva
vida que él nos trae. Los templos suelen ser adornados con muchas
flores este día.
La luz
Las luces tienen un protagonismo
especial es las celebraciones pascuales: son ellas las que nos evocan la
idea de que la Pascua es el regreso de la luz para todos en la
resurrección de Cristo. Por ello, se recurre no solo a cirios sino a
colores claros, alegres y festivos.
Pascua judía
La
Pascua, también conocida como Pesaj, es la festividad judía que
conmemora la salida del pueblo hebreo de Egipto, relatada en el libro
bíblico del Éxodo. El pueblo hebreo considera que este hecho marca el
nacimiento del pueblo como tal. La celebración coincidió en el mes hebraico (Nissan) que corresponde a los últimos días de los meses de marzo y abril, cuando comenzaba la estación de la primavera. Los
judíos siguen con la tradición contemplada en el libro Éxodo. Durante
la festividad, que se realiza durante siete días, es servida una cena
especial con pan ácimo, vino, hierbas y cordero, donde se reúne toda la
familia. Durante estas fiestas está prohibida la ingesta de cereales
fermentados.
EN EL SIGUIENTE VIDEO TENEMOS UN RESUMEN DE LO LEIDO Y UN TUTORIAL PARA REALIZAR UN CIRIO PASCUAL (AL HACERLO ME MANDÁIS UNA FOTO)
Y COMO TRABAJO FINAL DEBEREIS JUGAR AL SIGUIENTE JUEGO...
“Había
una vez un conejito que vivía en un cerro lleno de árboles de
aceitunas. Todos los días venían muchos niños a jugar al cerro. Al
conejito le encantaba oír la risa de los niños. Pero lo que más le
gustaba al conejito era oír la voz del hombre joven que a veces jugaba
con ellos.
Cuando se cansaban se sentaban en corro y el hombre joven
les hablaba con esa voz tan dulce y hermosa que hacía suspirar al
conejo. Entonces, se acercaba para oír mejor y algún niño pequeñito lo
acariciaba mientras oían al amigo grande.
Cuando caía la tarde, los
niños se levantaban para regresar a sus casas y entonces sus caras
resplandecían con la misma bondad que brillaba en el amigo. Y el
conejito se iba a su cueva con el corazón lleno de felicidad. Cierta
noche, Blanquito, que así se llamaba el conejo, sintió ruidos en su
cerro, y como era curioso, corrió a ver de qué se trataba; tres hombres
roncaban junto a unas piedras y más allá, sí: Estaba el Amigo Grande;
corrió sin hacer ruido hasta donde se encontraba de rodillas Él. Pero se
detuvo.
La hermosa cara del Amigo reflejaba tanta pena, una aflicción
tan grande; había miedo también en la expresión del Amigo Bueno.
Blanquito hubiera querido consolarlo, pero como era sólo un pobre
conejito blanco, se echó a llorar a mares, con todas sus fuerzas,
sintiendo la pena y el miedo del Amigo. Entonces Él lo vio. Lo tomó sobre su corazón y le empezó a explicar con su preciosa voz serena que lo llenaba de emoción. -Mira Blanquito, van a venir unos hombres a buscarme, porque me van a matar. El conejito pensó rápidamente que con sus colmillos iba a hacer una gran cueva, donde esconder al Amigo.
-Leo
tus pensamientos, Blanquito, -le dijo el Amigo;- pero es preciso que yo
muera. No llores así, tan fuerte, que no podrás oírme y tengo algo
importante que decirte.
Curioso y asustado, se calló Blanquito, para oír al Amigo. -Cuando yo muera, -prosiguió el Amigo, - los niños van a estar muy tristes, porque no saben que al tercer día voy a resucitar. -¿Qué es resucitar?,- pensó con tristeza el conejito. -Resucitar - dijo el amigo – es estar vivo nuevamente. Entonces, al conejito le dieron ganas de reír de pura felicidad. Decía Él, que era necesario que muriera, pero si iba de nuevo a vivir, ya no importaba tanto. -Yo quiero que resucite “al tiro”,- pensó el conejito. Así los niños se alegrarán mañana al verle… -¿Cómo voy a saber que es el tercer día?- pensó – porque los conejitos no van a la escuela, no saben contar. El amigo leyó su pensamiento, y le dijo: -Cuando
yo muera, y se ponga el sol, va a ser una oreja. Al otro día, cuando se
ponga sol, va a ser la otra oreja. Y el que venga después, va a ser la
cola. Ése va a ser el tercer día; entonces, voy a resucitar y tú serás
el encargado de decirles a los niños. -Pero si yo no sé hablar- pensó Blanquito. -Escucha, Blanquito, el día de mi resurrección, tú vas a poner huevos de chocolate para los niños, al pié de los olivos. Se
rió Blanquito, pensando que el Amigo no sabía que los conejos no saben
poner huevos como las gallinas. Pero más tranquilo, con la esperanza de
la resurrección, se fue a dormir a la cueva. Al otro día temprano, vio que en el cerro frente suyo, se elevaban tres cruces de madera, que antes no estaban.
Hubiera querido ir a mirar, era tan curioso, pero había mucha gente, y las personas grandes lo asustaban. Más tarde, cuando casi todos hubieron bajado, se atrevió Blanquito a correr al otro cerro.
En
la cruz del medio, estaba elevado y amarrado el Amigo. Debajo, una
mujer tan hermosa como Él, lloraba acompañada de otras mujeres y de un
muchacho, a quien Blanquito había visto con el Amigo. Entonces cuando
Blanquito creyó que no podía soportar tanta pena, la tierra tembló y el
sol empezó a oscurecerse. -Una oreja –pensó Blanquito, acordándose de las palabras del amigo.
El
otro día fue muy triste en el cerro, pues los niños no vinieron a
jugar. Cuando el sol se estaba escondiendo, el conejito que no hacía
otra cosa que pensar en el Amigo, dijo: -Otra oreja –y se fue a acostar. Despertó
tempranito, con nuevas energías. Limpió la cueva y se estaba
desayunando con aceitunas caídas, cuando sintió gran alboroto en el
bajo. Se acercó corriendo a investigar lo sucedido. Era la mujer hermosa
y las otras mujeres. Ahora sus caras resplandecían de felicidad y
decían:
- ¡Ha resucitado! ¡Ha resucitado! -La cola –pensó el
conejito. Y se sentó al pie de un árbol, para resistir a tanta alegría. Se tuvo que levantar inmediatamente, porque algo le incomodaba… era un
precioso huevo.
Se fue a sentar al pie de otro árbol. De nuevo la
incomodidad… ¡Otro delicioso huevo de chocolate! -La cola – pensó. El
conejito comprendió lo sucedido. Había pasado una oreja, otra oreja y
la cola; eso eran tres días, y el Amigo había resucitado. Y era él
mismo, Blanquito, quien estaba poniendo esos huevos de chocolate.
Entonces se apuró. Corrió al pie de un árbol y se sentó. Puso un huevo.
Corrió a otro árbol. Otro huevo. Y así de árbol en árbol, fue
depositando exquisitos huevos de chocolate, por todo el monte.
Pronto
llegaron los niños a jugar. Uno gritó: ¡Ha resucitado! Y era que había
encontrado un lindo huevo de chocolate. Después otro gritó: ¡Ha
resucitado! Y todos ¡Ha resucitado! –porque cada niño había encontrado
un huevo de chocolate.
FIN
...Y AHORA A DIVERTIRNOS CON ESTE SENCILLO JUEGO PARA TU MÓVIL, TÁBLET U ORDENADOR...
Hemos estado cerca de 1 mes de confinamiento, un esfuerzo para evitar un mal mayor, una enfermedad que podría hacer mucho daño a otras personas y a nosotros mismos. Jesús estuvo 40 días de retiro en el desierto, sufriendo las necesidades de los seres humanos para entenderlos mejor y después se expuso ante ellos a riesgo de su propia vida, sabiendo el sufrimiento que le llevaría demostrar a los hombres cuales eran las actitudes correctas para la convivencia a los ojos de Dios Padre. Él era el hijo de Dios y podría haberse mantenido al margen e incluso haber vivido como un lider, pero decidió participar como parte de la creación y mejorarla como tal. Nosotros hoy, en esta situación, somos ejemplo de aquellas enseñanzas, estamos participando de un movimiento para el bien común, arriesgando nuestra comodidad y bienestar por esos valores y enseñanzas.
La
Delegación Episcopal de Enseñanza de La Rioja y los maestros y
profesores de Religión Católica les dicen a sus alumnos, que hagan como
Candela: ¡quédate en casa!. En Casa también somos misioneros Euntes. Un
abrazo a todas las familias. ¡Juntos lo conseguiremos!
En estos tiempos difíciles de coronavirus, los profesores de Religión
Católica de La Rioja, queremos ayudar a nuestros alumnos a conocer y
valorar el arte, el patrimonio y la fe de nuestros pueblos riojanos, a
través de sus preciosos pasos de Semana Santa.
Este año nos ha tocado vivir una Semana santa muy especial...